ENTEL
Investigación iniciada con Guido Mezzera en el marco del seminario “Los bajos de los edificios altos” dictado por Marcelo Faiden y Javier Agustín Rojas en 2019. En curso...
“En el año 1950, Teléfonos del Estado tenía un programa muy importante de centrales automáticas a construir. El estudio de arquitectura SEPRA se vió encargar una de ellas: el edificio República, en el cruce de las calles Corrientes y Maipú. La tecnicidad requerida para la construcción de dicho edificio supuso un trabajo de concepción largo e intenso. El proyecto final que propusieron estaba compuesto por dos volúmenes diferentes: el primero, un cuerpo bajo, compacto, casi hermético; en contacto con el suelo, dónde se encontraban las centrales de telefonía. El segundo, un edificio alto de oficinas, despegado de las medianeras, con cuatro frentes y separado del nivel de la calle por grandes pórticos. Las herramientas proyectuales del lenguaje moderno ayudaron a los arquitectos a crear un espacio alto y abierto donde, gracias a los teléfonos públicos, el porteño podía llamar al mundo entero. Así, el espacio libre brindaba aire al tejido denso del Buenos Aires de los años sesenta. Largas colas de personas esperaban frente a las cabinas, testimonios visibles de un sistema invisible de cableado, infraestructura monumental de comunicación, que conectaba el edificio a un territorio sin fronteras.”